Chapter One
EL PRIMER PASO A LA LIBERTAD El Camino a la Recuperación - Parte 1
"He visto como han actuado, pero los sanaré. Los guiaré y les ayudaré, y consolaré
a los que lloran. Ofrezco paz a todos, a los que están cerca y a los que estén lejos".
Isaías 57:18 (DHH)
¿De qué necesito recuperarme?
Trabajo Extra Glotonería Alcohol/Drogas
Temor/Ansiedad Heridas Mentir
Amargura Culpa Ira/Furia
Divorcio Abuso Adicciones Sexuales
Inseguridad Perfeccionismo Hipocondría
Relaciones Retrasos Codependencia
Juego Gasto Excesivo Necesidad de control
EL PRIMER PASO PARA LA RECUPERACIÓN:
Reconozco que __________________; admito que soy incapaz de controlar mi
tendencia a hacer lo malo y que mi vida es inmanejable.
"No entiendo lo que me pasa, pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco.
Ahora bien, si hago lo que no quiero, estoy de acuerdo en que la ley es buena; pero,
en ese caso, ya no soy yo quien lo lleva a cabo sino el pecado que habita en mí".
Romanos 7:15-17 (NVI)
I. LA CAUSA DE MI PROBLEMA: __________________________.
Cómo "jugamos" a ser Dios:
Negando nuestros ________________ y tratando de ___________ todo por
razones egoístas.
Nuestra imagen
Otras personas
Nuestros problemas
Nuestro dolor
II. LAS CONSECUENCIAS
____________________.
(Adán) "Tuve miedo porque estoy desnudo. Por eso me escondí".
Génesis 3:10 (NVI)
____________________.
"Así que descubro esta ley: que cuando quiero hacer el bien, me acompaña el mal
. pero me doy cuenta de que en los miembros de mi cuerpo hay otra ley, que es la ley
del pecado. Esta ley lucha contra la ley de mi mente, y me tiene cautivo". Romanos
7:21, 23 (NVI)
________________________.
"Mi fuerza se fue debilitando como al calor del verano, porque día y noche tu
mano pesaba sobre mí. Pero te confesé mi pecado, y no te oculté mi maldad. Me dije:
"Voy a confesar mis transgresiones al Señor", y tú perdonaste mi maldad y mi pecado".
Salmos 32:4-5 (NVI)
________________________.
"Nunca tendrás éxito en la vida si tratas de esconder tus pecados. Confiésalos y
renuncia a ellos; entonces Dios mostrará su misericordia sobre ti". Proverbios 28:13
(DHH)
III. LA CURA: ________________________________.
Admitir que no soy Dios significa que sé que soy:
Incapaz de cambiar
Incapaz de controlar
Incapaz de enfrentar
Dios resiste a los orgullosos, pero da gracia a los humildes.
Santiago 4:6 (NVI)
GRACIA ES: ________________________________.
EL PRIMER PASO A LA LIBERTAD
El Camino a la Recuperación - Parte 1
Isaías 57:18
Un padre de familia estaba tratando de dormir su siesta un domingo por la tarde
en la sala de su casa, mientras su pequeño hijo lo molestaba continuamente diciéndole:
"Papi, estoy aburrido". Tratando de buscar la forma de entretenerlo, su padre tomó
de un periódico una foto del mundo, la cortó en casi cincuenta pedazos y le dijo:
"Hijo, este es un rompecabezas. Quiero que lo armes". Luego se acostó para terminar
su siesta, pensando que por lo menos dormiría de una hora y media a dos. Habían
pasado apenas quince minutos cuando su hijo lo despertó diciendo: "Papi, ya terminé.
Ya está armado". El padre sabía que su hijo no conocía todas las posiciones de los países
y cosas como esas, por lo que era imposible que lo hubiera terminado tan pronto,
así que le preguntó: "¿Cómo lo hiciste?" El niño contestó: "Papá, había una foto de
una persona en el reverso de la página de ese periódico y cuando terminé de armar esa
persona el mundo quedó arreglado".
Hoy estamos comenzando una nueva serie a la que hemos llamado el Camino a la
Recuperación, y esperamos que la misma obre grandemente en su persona. Es sorprenderte
cómo el mundo se ve mejor cuando su persona es puesta en orden en la forma
correcta. En esta serie hablaremos de cómo manejar y vencer las heridas de su vida,
los hábitos que están destruyendo su vida y los complejos que han causado dolor en
ella. Heridas, hábitos y complejos.
El versículo que hemos elegido como base para este paso de nuestra
serie "El Camino a la Recuperación" es Isaías 57:18 (DHH), donde Dios
dice: "He visto como han actuado, pero los sanaré. Los guiaré y les
ayudaré, y consolaré a los que lloran. Ofrezco paz a todos, a los que
están cerca y a los que estén lejos".
Esta es una gran promesa de Dios. Note que hay cinco partes en la recuperación
que Dios desea hacer en su vida.
Primero, si usted ha sido herido, Dios dice: "Quiero sanarte".
Si está confundido: "Quiero guiarte".
Si alguna vez se ha sentido sin ayuda para cambiar algo: "Deseo ayudarte a cambiar
eso".
Si alguna vez ha sentido que nadie entiende su problema: "Quiero consolarte."
Si se siente ansioso, preocupado y temeroso: "Quiero ofrecerte paz".
El hecho es que la vida es dura. Vivimos en un mundo imperfecto. Somos dañados
por otros, herimos a otros y nos herimos a nosotros mismos. La Biblia dice que
todos hemos pecado. Eso significa que ninguno de nosotros es perfecto, todos nos
hemos equivocado, todos hemos cometido errores. Nos dañamos y dañamos a otros.
Esta serie es para todos. Todos necesitamos recuperación, a menos que alguien
haya vivido una vida perfecta. Pero si no ha sido así, si no ha vivido una vida perfecta,
si ha sido herido, si ha tenido un complejo o hábito del que le gustaría deshacerse,
necesita recuperación.
¿DE QUÉ NECESITA RECUPERARSE?
La buena noticia es que sin importar el problema del cual necesite recuperarse, ya
sea emocional, financiero, relacional, espiritual, sexual o de otro tipo, los pasos para
recuperarse son siempre los mismos. Estos no varían.
Los principios para la recuperación se encuentran en la Biblia. Esta es el manual
original para la recuperación. En 1935 un par de muchachos formularon, basados en
las Escrituras, los que hoy se conocen como los doce pasos clásicos de los Alcohólicos
Anónimos, una guía que también usan cientos de otros grupos de recuperación. En
los Estados Unidos, veinte millones de personas están en un grupo de recuperación
cada semana y hay quinientos mil diferentes grupos de recuperación. La base de
todos ellos es la Palabra de Dios.
He resumido estos principios en torno a la palabra "R.E.C.U.P.E.R.A".
Estudiaremos una letra cada semana y miraremos los ocho pasos resumidos en el
camino a la recuperación.
EL PRIMER PASO La "R" en RECUPERA significa RECONOCER
Reconozco que no soy Dios. Admito que soy incapaz de controlar mi tendencia a
hacer lo malo y que mi vida es inmanejable.
¿Se queda despierto hasta tarde cuando sabe que necesita dormir? ¿Come o bebe más calorías de las que su cuerpo necesita? ¿Siente que debe hacer ejercicios pero no los hace? ¿Conoce lo que es correcto pero no lo hace? ¿Sabe que algo está malo pero de todas formas lo hace? ¿Se ha dado cuenta alguna vez de que no debe ser egoísta pero
de todas maneras lo es? ¿Ha intentado alguna vez controlar a alguien o algo y se ha dado
cuenta de que usted mismo era incontrolable?
Si su respuesta es "sí" a cualquiera de estas preguntas, bienvenido a la raza
humana. Todos necesitamos recuperación.
I. LA CAUSA DE MI PROBLEMA: MI NATURALEZA PECAMINOSA
La Biblia tiene una forma de expresar esto. En ella se le llama a esta tendencia
nuestra "naturaleza pecaminosa". La naturaleza de pecado nos lleva tanto a usted como
a mí a toda clase de problemas. Hago cosas que no son buenas para mí, las hago aun
cuando son auto destructivas. Sin embargo, no hago las cosas que son buenas para mí.
Respondo de la manera incorrecta cuando soy herido y con esto solo consigo aumentar
el daño, en lugar de disminuirlo. Reacciono de la manera incorrecta con las personas.
Las trato de la manera equivocada y luego, cuando me doy cuenta de que esa
actitud no va a funcionar, esto me afecta a mí. Intento resolver problemas y a menudo,
cuando creo que los he arreglado, compruebo que se vuelven peor de lo que estaban
antes.
Proverbios 14:12 (NVI) dice: "Hay caminos que al hombre le parecen rectos,
pero que acaban por ser caminos de muerte".
Usted siempre va a tener esa naturaleza pecaminosa, ese deseo de hacer lo malo.
Este permanecerá siempre con usted hasta que llegue al cielo. Y aun cuando sea cristiano,
todavía tendrá deseos que lo empujen hacia el mal. Pablo entendió esto. En
Romanos 7:15 él dijo: "No entiendo lo que me pasa, pues no hago lo que quiero, sino
lo que aborrezco".
¿Le suenan familiares estas palabras? "Termino haciendo lo que no quiero hacer
y termino no haciendo lo que quiero hacer".
El primer paso para la recuperación es que usted entienda la causa de este problema.
¿Por qué sucede esto en mi vida? Primero, necesita entender la causa del problema,
luego las consecuencias y más tarde la cura para el mismo.
¿Cuál es la causa de mi problema? La causa de todos sus problemas es esta:
"Quiero ser Dios". ¿Le gustaría decidir lo que es bueno y lo que es malo? Usted dice:
"No quiero que nadie me diga lo que es bueno y lo que es malo; quiero decidirlo por
mí mismo. Quiero hacer lo que quiera, quiero hacer mis propias reglas. Quiero ser el
centro del universo. Quiero ser mi propio jefe, vivir a mi manera, si me siento bien
haciendo algo, pues, adelante. No quiero que nadie me diga qué hacer con mi vida".
Eso se llama jugar a ser Dios. Lo que en realidad está diciendo es: "Quiero controlar".
Y mientras más inseguro sea usted, más empeñado estará en controlar. Mientas
más inseguro sea, más desea controlarse a sí mismo, controlar a otras personas, controlar
su ambiente. A eso se le llama querer jugar a ser Dios.
Este es el problema más antiguo del hombre. Aun Adán y Eva lo tuvieron. Dios
los puso en el paraíso y ellos trataron de controlarlo. Dios dijo: "Pueden hacer todo
lo que quieran en todo este paraíso excepto una sola cosa: No coman de este árbol".
¿Y qué hicieron ellos? Fueron directamente hacia ese árbol, que era lo único en el
Paraíso a lo que Dios le había puesto límites. Satanás dijo: "Coman esta manzana (o
lo que haya sido) y sean dioses". Ese ha sido el problema desde el principio. Querer
ser Dios. Querer tomar las decisiones uno mismo. Querer vivir nuestra propia vida.
Queremos estar en control. ¿Cómo jugamos a ser Dios? Negando nuestra
humanidad y tratando de controlar todo por razones egoístas. Queremos estar en el
centro de nuestro universo. El control es el asunto real. Queremos estar en control y
tratamos de controlarnos a nosotros mismos, a otras personas, a todo lo que está a
nuestro alrededor.
¿CÓMO JUGAMOS A SER DIOS?
Tratamos de controlar nuestra imagen. Deseamos controlar lo que otros piensan de
nosotros. No queremos que otras personas conozcan realmente cómo somos.
Jugamos, usamos máscaras, pretendemos ser otros, somos falsos, queremos que la
gente vea ciertos aspectos nuestros y escondemos lo que no queremos mostrar, y negamos
nuestras debilidades y nuestros sentimientos. ("No estoy molesto, no estoy disgustado,
no estoy preocupado, no estoy asustado".) No queremos que las personas
vean nuestro verdadero yo. ¿Por qué tengo miedo de decirle quien soy? Ese es el título de
un libro. La respuesta es: Si le digo quien soy realmente y no le gusta, eso es malo para
mí, porque soy todo lo que tengo. Es por esto que tratamos de esconder y controlar
nuestra imagen.
Tratamos de controlar a otras personas. Los padres tratan de controlar a sus hijos; los
hijos tratan de controlar a sus padres. Las esposas tratan de controlar a sus esposos;
los esposos tratan de controlar a sus esposas. Las personas tratan de controlar a otras
personas. Hay reglamentos en su lugar de trabajo. Los países tratan de controlar a
otros países. Usamos muchas estrategias para manipularnos unos a otros. Usamos la
culpa para controlar, usamos el temor, usamos la alabanza. Algunos de ustedes usan el
látigo del silencio, del enojo y e la ira para controlar. Tratamos de controlar a las personas.
Tratamos de controlar los problemas, nuestros problemas. Somos buenos para esto.
Usamos frases como: "Lo puedo manejar, realmente no es un problema". Eso es tratar
de jugar a ser Dios. "Puedo manejarlo, estoy bien. Realmente estoy bien". Queremos
estar en control: no necesitamos ayuda y realmente no necesitamos consejo. Tratamos
de controlar nuestros problemas: "Puedo dejarlo en cualquier momento. Lo haré a mi
manera". Pero mientras más trate de arreglar su problema por sí mismo, peor será.
Tratamos de controlar nuestro dolor. ¿Ha pensado alguna vez cuánto tiempo desperdicia
huyendo del dolor? Tratamos de evitarlo, negarlo, reducirlo, posponerlo y de
escapar de él. Y tratamos de hacer esto de diferentes maneras. Algunas veces tratamos
de evitarlo comiendo o dejando de comer. Tratamos de posponerlo bebiendo, fumando,
consumiendo drogas, o involucrándonos en una y otra relación. "Esta relación es
lo que verdaderamente necesitaba para sentirme completo y realizado" . y entonces
iniciamos esa relación. "Oh, me equivoqué, no era lo que pensaba" . y terminamos
la relación. Y así continuamos una relación tras otra. O desarrollamos algún tipo de
hábito compulsivo para tratar de controlar el dolor. O nos volvemos abusivos y nos
enojamos con otras personas o nos volvemos críticos o prejuiciosos para esconder el
dolor. O nos deprimimos. Hay muchas, muchas formas de tratar de controlar nuestro
dolor.
El dolor viene cuando nos damos cuenta, en nuestros tiempos a solas, que nos
somos Dios y que no podemos controlar nada, y eso nos atemoriza. (Recuerdo que
Chevy Chase solía aparecer en el programa televisivo en vivo Sábado por la Noche,
diciendo: "Hola, soy Chevy Chase, y usted no". Y entonces solamente me imagino a
Dios diciendo: "Hola, soy Dios y tu no".
Ese es el primer paso hacia la recuperación. Usted no va a mejorar por usted
mismo, reconózcalo. No lo niegue.
¿CUÁLES SON LAS CONSECUENCIAS DE JUGAR A SER DIOS?
He aquí cuatro problemas que siempre aparecen cuando tratamos de jugar a ser
Dios:
1. Temor. Cuando trato de controlar todo, me atemorizo. Adán dijo: "Tuve miedo
porque estoy desnudo. Por eso me escondí". Nos atemoriza el que alguien descubra
quiénes somos realmente, que somos falsos, farsantes, que realmente no tenemos el
control, que no somos perfectos.
Continues.
Chapter One
EL CAMINO
A LA RECUPERACIÓNOcho Principios Basados en las Bienaventuranzas Por Pastor Rick Warren
1. Reconozco que no soy Dios. Admito que no tengo el poder para
controlar mi tendencia a hacer lo malo y que mi vida es inmanejable.Dichosos los pobres en espíritu.
2. En una forma sincera creo que Dios existe, que le intereso y que
Él tiene el poder para ayudarme en mi recuperación.Dichosos los que lloran, porque serán consolados.
3. Conscientemente decido comprometer toda mi vida y voluntad
al cuidado y control de Cristo.Dichosos los humildes.
4. Una apertura para un autoexamen y confesión de mis faltas a
Dios y a alguien en quien confío.Dichosos los de corazón limpio.
5. Para que Dios pueda hacer los cambios en mi vida, me someto
voluntariamente a Él y con humildad le pido que remueva mis
defectos de carácter.Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia.
6. Evalúo mis relaciones. Ofrezco perdón a aquellos que me han
dañado y enmiendo los daños que he ocasionado a otros, excepto si
al hacerlo los dañará a ellos o a otros.Dichosos los compasivos. Dichosos los que trabajan por la paz.
7. Reservo un tiempo diario con Dios para una auto evaluación, lectura
de la Biblia y oración para conocer a Dios y Su voluntad para
mi vida y obtener el poder para seguirla.
8. Al rendir mi vida a Dios para ser usada puedo llevar estas Buenas
Nuevas a otros, tanto con mi ejemplo como con mis palabras.Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque el reino de los cielos
les pertenece.
* * *
DOCE PASOS
Y SUS COMPARACIONES BÍBLICAS
1. Admitimos que no teníamos el poder sobre nuestras adicciones
y comportamientos compulsivos, que nuestras vidas habían llegado
a ser inmanejables.
Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa, nada bueno
habita. Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo (Romanos
7:18 NVI).
2. Llegamos a creer que un poder más grande que nosotros podía
restaurarnos a la cordura.
Pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para
que se cumpla su buena voluntad (Filipenses 2:13 NVI).
3. Tomamos la decisión de entregar nuestra voluntad y nuestras
vidas al cuidado de Dios.
Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les
ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo
como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios (Romanos 12:1 NVI).
4. Hicimos una búsqueda y un audaz inventario moral de nosotros.
Hagamos un examen de conciencia y volvamos al camino del Señor
(Lamentaciones 3:40 NVI).
5. Admitimos a Dios y a nosotros mismos y a otro ser humano, la
naturaleza exacta de nuestros pecados.
Por eso, confiésense unos a otros sus pecados y oren unos por otros para
que sean sanados (Santiago 5:16).
6. Estábamos completamente listos para que Dios removiera
todos nuestros defectos de carácter.Humíllense delante del Señor y él los exaltará. (Santiago 4:10).
7. Humildemente le pedimos que quitara todas nuestras deficiencias.
Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará
y nos limpiará de toda maldad (1 Juan 1:9 NVI).
8. Hicimos una lista de todas las personas que habíamos dañado
y estuvimos dispuestos a enmendar todo lo que les habíamos hecho.
Traten a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes
(Lucas 6:31 NVI).
9. Hicimos arreglos directos con las personas cuando fue posible,
excepto cuando eso podría dañarles a ellos o a otros.
Por lo tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar y allí recuerdas
que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí delante del altar.
Ve primero y reconcíliate con tu hermano luego vuelve y presenta tu ofrenda
(Mateo 5:23-24 NVI).
10. Seguimos haciendo un inventario personal y cuando nos
equivocamos rápidamente lo admitimos.
Por lo tanto, si alguien piensa que está firme, tenga cuidado de no caer
(1 Corintios 10:12 NVI).
11. A través de la oración y la meditación buscamos mejorar
nuestra relación con Dios, orando sólo para conocer Su voluntad
para nosotros y poder para llevarla a cabo.
Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza.
(Colosenses 3:16a NVI).
12. Habiendo tenido una experiencia personal como resultado de
estos pasos, intentamos llevar este mensaje a otros y practicar estos
principios en todas nuestras áreas.
Hermanos, si alguien es sorprendido en pecado, ustedes que son espirituales
deben restaurarlo con una actitud humilde. Pero cuídese cada uno,
porque también puede ser tentado (Gálatas 6:1 NVI).
* * *
Oración
de Serenidad
Si usted ha asistido a programas seculares de recuperación, ha
visto las primeras cuatro frases de la "Oración de Serenidad". La
siguiente es la oración completa. ¡Le animo a hacerla diariamente al
trabajar los principios!
Oración de Serenidad
Dios, concédeme la serenidad
Para aceptar las cosas que no puedo cambiar, El valor para cambiar las cosas que sí puedo cambiar, Y la sabiduría para conocer la diferencia.
Viviendo un día a la vez; Disfrutando un momento a la vez; Aceptando la dificultad como el camino hacia la paz; Tomando, como Jesús lo hizo, Este mundo pecador tal cual es, No como sería; Confiando que Tú harás que todo salga bien
Si me entrego a Tu voluntad; Para que sea razonablemente feliz en esta vida
Y sumamente feliz contigo por siempre en la eternidad.
Amén. Reinhold Niebuhr
* * * Lección 12
Confesar
Principio 4: Abiertamente examino y confieso mis faltas a Dios,
a mí mismo y a alguien en quien confío.Dichosos los de corazón limpio.
Paso 5: Admitimos a Dios, a nosotros mismos y a otro ser humano,
la naturaleza exacta de nuestros pecados.
Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para
que sean sanados. Santiago 5:16
Piense en esto
Después de escribir el inventario, tendremos que tratar con lo
que hemos escrito. La primera forma de hacerlo es confesar nuestras
faltas o pecados a Dios. Revisemos el acróstico de CONFESAR.
Confiese a Dios sus debilidades, resentimientos y pecados
Dios quiere que seamos limpios. Necesitamos admitir que "Lo
que está mal, está mal. Somos culpables y responsables".
Necesitamos hacernos cargo de los pecados que descubrimos en
nuestro inventario.
Quien encubre su pecado jamás prospera; quien lo confiesa y lo deja,
halla perdón (Proverbios 28:13 NVI).
Obedezca las Instrucciones de Dios
El Principio 4 resume las instrucciones de Dios para confesar nuestros
pecados.
1. Confesamos nuestros pecados a Dios.
Ya que soy el Dios viviente, dice el Señor, todos se arrodillarán delante
de mí, y todos confesarán que soy Dios. Cada uno de nosotros, entonces,
dará cuenta de sí mismo a Dios (Romanos 14:11-12 DHH).
2. Luego los compartimos con otra persona en quien confiamos:
Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros,
para que sean sanados (Santiago 5:16 NVI).
No más culpa
Este paso se inicia restaurando nuestra confianza y nuestras amistades
y nos permite cambiar nuestra manera de vivir siempre
"mirando hacia atrás por el espejo retrovisor". En Romanos 8:1 se
nos asegura que "no hay condenación para los que están en Cristo
Jesús".
Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios, pero por
su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo
Jesús efectuó (Romanos 3:23-24 NVI).
¡Lo que estaba en "CONTRA" nuestra terminó! Hemos seguido
las instrucciones de Dios para confesar nuestras faltas. Cinco
cosas muy positivas comienzan a suceder luego de "CONFESAR".
Fomente la recuperación
Si me pidiera que resuma los beneficios del Principio 4 en una sola oración,
sería de esta forma: Al confesar nuestros pecados, estamos fomentando
en nuestra vida, la sanidad, la reconciliación y la recuperación por la
incomparable gracia de Jesucristo, quien nos ama a pesar de nosotros.
Enfrente la verdad
La Recuperación requiere honestidad. Luego de completar este
principio podemos permitir que la luz de la verdad de Dios sane
nuestro dolor, complejos y hábitos. Dejamos de negar nuestros verdaderos
sentimientos.
Una vez más Jesús se dirigió a la gente, y les dijo: -Yo soy la luz del
mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de
la vida (Juan 8:12 NVI).
Y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres (Juan 8:32 NVI).
Sabiamente acepte el perdón de Dios
Una vez que aceptamos el perdón de Dios, podemos mirar a los
demás a los ojos. Nos entendemos y entendemos nuestras actitudes
pasadas con una "nueva luz". Estamos listos para encontrar la
humildad y así cambiar nuestras fallas en el Principio 5.
Esto es, que en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo
mismo, no tomándole en cuenta sus pecados y encargándonos a nosotros el
mensaje de la reconciliación (2 Corintios 5:19 NVI).
Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará
y nos limpiará de toda maldad (1 Juan 1:9 NVI).
Alivie el dolor
"Estamos simplemente tan enfermos como nuestros secretos".
Cuando compartimos nuestros secretos más profundos, dividimos
el dolor y la vergüenza. Comenzamos a ver cómo se desarrolla una
saludable autoestima, una que ya no está basada en los estándares
del mundo, sino en los de Jesucristo.
Mientras guardé silencio, mis huesos se fueron consumiendo por mi
gemir de todo el día.
Mi fuerza se fue debilitando como al calor del verano, porque día y
noche tu mano pesaba sobre mí. Pero te confesé mi pecado y no te oculté mi
maldad. Me dije: "Voy a confesar mis transgresiones al Señor", y tú perdonaste
mi maldad y mi pecado (Salmo 32:3-5 NVI).
Renuncie a culpar
No podemos encontrar paz y serenidad si seguimos culpándonos
o culpando a otros. Nuestros secretos nos han aislado de los demás.
Han impedido que tengamos mayor cercanía en nuestras relaciones.
¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo, y no le das
importancia a la viga que está en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano:
Déjame sacarte la astilla del ojo, cuando ahí tienes una viga en el
tuyo? ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con
claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano (Mateo 7:3-5 NVI).
Escriba acerca de esto
1. ¿Qué faltas, resentimientos o pecados ocultos le mantienen despierto
por la noche? ¿No le gustaría deshacerse de ellos?
2. ¿Qué valor ve en confesar, en ser limpio de los escombros de
su pasado?
3. Al obedecer las instrucciones de Dios de confesar, ¿qué resultados
espera que Dios produzca en su vida?
4. ¿Qué libertad percibe en Romanos 8:1 y Romanos 3:23-24? ¿Qué significado específico tiene para usted las frases "sin
condenación" y "sin culpa"?
5. Después de completar el Principio 4, encontrará que cinco
áreas de su vida comienzan a mejorar. Será capaz de fomentar
la recuperación, de enfrentar la verdad, aliviar el dolor, dejar la
culpa y comenzar a aceptar el perdón de Dios. ¿En qué áreas
de su vida cada uno de estos cinco cambios positivos le ayudarán
en su recuperación?
Puedo ser más honesto con .
Puedo aliviar mi dolor por medio de .
Puedo dejar de culpar .
Puedo aceptar el perdón de Dios porque .
Puedo fomentar la recuperación porque .
* * *
Lección 13
Admitir
Principio 4: Abiertamente examino y confieso mis faltas a Dios,
a mí mismo y a alguien en quien confío.Dichosos los de corazón limpio.
Paso 5: Admitimos a Dios, a nosotros mismos, y a otro ser humano
la naturaleza exacta de nuestros pecados.
Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para
que sean sanados.
Santiago 5:16
Piense en esto
La gente a menudo me pregunta por qué necesita admitir sus faltas
a otra persona. Hay tres razones importantes.
¿Por qué admitir mis faltas?
1. Obtenemos la sanidad que la Biblia promete.
Lea Santiago 5:16. La Palabra de Dios nos dice que tenemos que
admitir nuestras faltas y nuestros pecados los unos a los otros. Usted
no hace esto para recibir perdón, porque Dios ya le perdonó cuando
le confesó sus pecados y sus faltas a Él. Santiago 5:16 dice que
debe confesar sus pecados a otros para sanidad.
Compartir nuestros secretos, luchas y fracasos con otros es parte
del plan de Dios en nuestro proceso de sanidad. El camino a la recuperación
no tiene como propósito caminarse a solas.
2. Obtenemos libertad.
Nuestros secretos nos han mantenido encadenados, atados, paralizados
e inhabilitados para actuar libremente en nuestras relaciones.
Admitir nuestros pecados rompe las cadenas.
En su angustia clamaron al Señor, y él los salvó de su aflicción. Los
sacó de las sombras tenebrosas y rompió en pedazos sus cadenas (Salmo
107:13-14 NVI).
3. Obtenemos apoyo.
Cuando comparte su inventario con otra persona, obtiene apoyo.
La persona puede mantenerle enfocado y proveer retroalimentación.
Él o ella pueden desafiarle cuando aparezca la negación. Lo
más importante, ¡esta persona lo escuchará!
¿Cómo elijo a alguien?
1. Elija a alguien de su mismo sexo en quien confíe y respete.
2. Pregúntele a la persona si él o ella ya completó el Principio 4
(o los Pasos 4 y 5)
3. Fije una reunión con la persona, un tiempo sin interrupción.
Toma usualmente dos o tres horas compartir su inventario.
Lineamientos para su reunión
1. Comience con oración. Pida valor, humildad y honestidad.
Aquí está un ejemplo de oración:
Dios, te pido que me llenes de tu paz y fortaleza al compartir mi
inventario.
Continues.
Chapter One
DE MI CORAZÓN
AL SUYO Mi nombre es John Baker y tengo el privilegio de servir a Jesucristo en
la Iglesia Saddleback como Pastor de Ministerio. Hace cinco años me uní
al personal de Saddleback como pastor de Recuperación y de Grupos
Pequeños. Hace dos años se me pidió servir como uno de los ancianos y
supervisar más de 150 ministerios en Saddleback. Eso es lo que John Baker
hace.
Como una forma para presentar quién es John Baker, me gustaría relatar
basado en mi testimonio, mis experiencias, fortalezas y esperanzas,
luego de transitar mi propio "camino a la recuperación".
Me crié en un hogar cristiano en la ciudad del medio oeste de
Collinsville, Illinois, que tiene una población de 10,000. Tuve lo que se
llama una infancia "normal", si se le puede decir así. Mis padres eran miembros
de una iglesia bautista pequeña que pastorea un joven llamado Gordon
MacDonald. A la edad de trece años recibí a Cristo en mi corazón. En
bachillerato era el presidente de mi clase y experto en basketball, baseball y
atletismo. Sentí el llamado al ministerio a la edad de dieciséis y apliqué a
varias universidades cristianas. Hasta este momento, todo suena normal
casi aburrido.
Pero tenía un problema: debía ser el mejor en todo. En lo más profundo
de mi ser nunca me sentí suficientemente bueno para mis padres, mis
compañeros de equipo, mis novias, para nadie. Si no era lo suficientemente
bueno para ellos, me preguntaba, cómo podría ser lo suficientemente
bueno para Dios. Debí haberme perdido los servicios dominicales acerca de
la misericordia de Dios, Su amor incondicional y la inmerecida gracia de
Jesús. Yo era una paradoja caminando, hablando, una combinación de la
más baja autoestima y el más grande ego del mundo. Créanme, ese no es un
sentimiento interior muy cómodo. Una candente soledad-un vacío - exactamente
en lo más profundo es la mejor forma en que puedo describir tal sentimiento.
Luché con el llamado de Dios y me juzgué a mí mismo como indigno
para entrar al ministerio. En cambio, luego de terminar mi bachillerato fui
a la Universidad de Missouri. Cuando empaqué para mi primer año, llevé
mi inexistente autoestima. Me uní a una fraternidad y pronto descubrí la
"solución" -o lo que creí ser la solución- para el dolor de mi vida: el alcohol.
¡Funcionó! ¡Encajé allí! Por primera vez en mi vida sentí que pertenecía
a algo.
Mientras estaba en la universidad estudiando una especialidad en administración
de empresas (y con un diplomado en política), conocí a la que
después fue mi esposa, Cheryl. Nos casamos en mi último año. Por causa
de que la Guerra en Vietnam estaba en su apogeo, supimos que luego de
la universidad me llamarían al servicio militar. En poco tiempo Cheryl vislumbró
lo que los próximos diecinueve años traerían consigo.
En 1970 me gradué del College, me uní a la Fuerza Aérea y me seleccionaron
para ser piloto. Asistí a la Escuela de Entrenamiento de Oficiales,
y en diecinueve días aprendí a actuar como un oficial y a beber como un
caballero. Seguí abusando del alcohol, viéndolo como la cura para mi
dolor y ciertamente ¡no como pecado!
En el servicio encontré con rapidez el uso apropiado para un ciento por
ciento de oxígeno - ¡una cura para las resacas! El servicio es un excelente
lugar para descubrir los talentos que uno tiene. Pronto me seleccionaron
como el oficial social de mi escuadrón. ¡Perfecto! Un trabajo que requería
muchas horas de planificación de funciones en el bar del club de los oficiales.
Luego, terminó la guerra y me asignaron a una unidad de reserva.
Después del servicio militar me uní a la Compañía de Papel Scott.
Obtuve mi diploma como Especialista en Administración de Empresas en
una escuela nocturna y Dios nos dió nuestra primera niña, Laura. Dos
años más tarde fuimos bendecidos con nuestro hijo John.
Me promovieron ocho veces en los primeros once años de mi carrera
de negocios. Fui el vicepresidente de ventas y mercadeo para dos manufactureras
de consumo de alimento.
¡Había alcanzado todos mis objetivos profesionales y metas para el
tiempo en que cumplí mis treinta años! Junto con todo este éxito financiero,
sin embargo, llegaron varias nuevos traslados. Nos mudábamos cada
dos años y se nos hizo difícil establecer una iglesia donde asistir, pero como
yo seguía con mi problema de la bebida, eso llegó a ser menos y menos
importante para mí. Sabía que si moría era salvo, pero mi cristianismo no
se reflejaba en mi estilo de vida, prácticas de negocios y prioridades.
Aun así, pensaba que mi vida era normal ante los observadores casuales.
Era el líder del ministerio para jóvenes OANSA. No me costaba nada
salir temprano del trabajo para ir a un bar antes de la reunión del miércoles
por la noche y así descansar y relacionarme mejor con los niños. ¿No
hacían eso todos? También fui el entrenador de la pequeña liga de mi hijo
durante cinco años, pero después de cada juego siempre me detenía por
pizza y por unos pocos tragos de cerveza, junto con mi entrenador asistente.
Y otra vez, ¿no lo hacían todos? ¡Qué insensatez!
Lentamente llegué a sentirme más y más incómodo con el estilo de vida
que estaba llevando. Enfrenté una decisión fuerte. Tenía una opción:
hacerlo a mi manera - seguir bebiendo y viviendo acorde con los criterios
del mundo - o rendirme, arrepentirme y hacerlo a la manera de Dios.
Desearía decirte que vi la luz y que lo hice a la manera de Dios, pero
la verdad es que escogí hacerlo a mi manera. Mi problema con la bebida
continuó y le di la espalda a Dios. Proverbios 14:12 (NVI) dice: "Hay caminos
que al hombre le parecen rectos, pero que acaban por ser caminos de
muerte."
Yo era lo que se conoce como un alcohólico funcional. Nunca perdía un
trabajo, y nunca me arrestaron por manejar ebrio. No, lo único que había
perdido era mi relación con el Señor (mis pecados me separaban de Él) y
con mi familia (Cheryl y yo estábamos separados) y todo el propósito de
vivir. Como puedes ver, lo que había considerado la solución para el problema
de mi vida, el alcohol, ¡llegó a ser el problema!
Mi vida estaba fuera de control. ¡Había creado mi propio infierno en la
Tierra! Una mañana de octubre estaba en la Ciudad de Salt Lake en un
viaje de negocios, cuando me levanté y supe que no podía tomar otro trago.
¡Pero también sabía que no podía vivir sin esto! Finalmente había llegado a
lo más bajo. Estaba muriendo física, mental, y lo más importante, espiritualmente.
Estaba en el Principio 1.
Principio 1. Reconozco que no soy Dios. Admito que no tengo el poder
de controlar mi tendencia a hacer lo malo y que mi vida es inmanejable.
Dichosos los pobres en espíritu.
Paso 1. Admitimos que no tenemos el poder sobre nuestras adicciones y
comportamientos compulsivos, que nuestras vidas han llegado a ser inmanejables.
Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa, nada bueno habita.
Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo (Romanos 7:18 NVI).
Dios nunca me ha guardado de cometer un error. Él es un caballero. Él
no se entromete. Él me ama tanto que me permite tomar mis propias decisiones
y errores, sabiendo que cuando ya no tenga alternativa, regresaré a
Él como Él lo planeó.
Cuando regresé a casa, fui a mi primera reunión de Alcohólicos
Anónimos. Pero eso era solo el principio. En resumen, fui a más de noventa
reuniones en noventa días. Mientras el tiempo pasaba, conocí elPrincipio 2.
Principio 2. En forma sincera creo que Dios existe, que le intereso, y
que Él tiene el poder para ayudarme en mi recuperación.
"Dichosos los que lloran, porque serán consolados".
Paso 2. Llegamos a creer que un poder mucho más grande que nosotros
mismos podía restaurarnos hasta la cordura.
"Pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para
que se cumpla su buena voluntad" (Filipenses 2:13 NVI).
¡Aquí es donde encontré mi primer rayo de esperanza! Dios me ama
incondicionalmente. Finalmente podía entender Romanos 11:36 (NVI):"Porque todas las cosas proceden de Él, y existen por Él y para Él."
Hoy mi vida con Cristo es una esperanza sin final; ¡mi vida sin Él era
un final sin esperanza! Mi fuerza de voluntad me dejó vacío y destrozado,
así que cambié mi definición de fuerza de voluntad. Ahora sé que la verdadera
fuerza de voluntad es la disposición de aceptar el poder de Dios
para mi vida.
Esto me llevó al Principio 3.
Principio 3. Conscientemente decido comprometer toda mi vida y voluntad
al cuidado de y control de Cristo.
"Dichosos los humildes."
Paso 3. Tomamos la decisión de volver nuestras vidas y voluntad al cuidado
de Dios.
"Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que
cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo,
santo y agradable a Dios" (Romanos 12:1 NVI).
Al trabajar los primeros tres principios, dije: "No puedo, Dios puede"
y decidí permitírselo. Un día a la vez. Si no nos rendimos a Cristo, ¡nos
rendiremos al Caos!
Pensé que los primeros tres principios eran difíciles, pero ahora venía
el Principio 4.
Principio 4. Una apertura para un autoexamen y confesión de mis faltas
a mí mismo, a Dios, y a alguien en quien confío.
"Dichosos los de corazón limpio"
Paso 4. Sin temor hicimos un inventario moral de nosotros
"Hagamos un examen de conciencia y volvamos al camino del SEÑOR"
(Lamentaciones 3:40 NVI).
Paso 5. Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser
humano la naturaleza exacta de nuestros errores.
"Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros para
que sean sanados (Santiago 5:16 NVI).
Hasta este punto tenía que volver a visitar al joven John Baker, para
afrontar las heridas, complejos y hábitos que yo había intentado esconder
con el alcohol. Tuve que enfrentar la pérdida de mi hermano. Reconocí la
destrucción que mi alcoholismo le causó a toda la gente que una vez había
estado cerca de mí. Luego de aceptar todo mi problema, enfrenté la verdad
y acepté el poder y la sanidad de Jesús, los cuales me sacaron de la oscuridad
de mis secretos y me llevaron a ¡Su maravillosa luz!
Le agradezco a Dios que me diera un mentor que me ayudara a permanecer
estable y no me juzgara mientras le contaba lo de mi inventario personal.
¡No puedo comenzar a contarte la carga que Dios me quitó cuando
seguí completamente las instrucciones en Santiago 5:16! Ahora sé que fui
perdonado por la obra de Jesucristo -el único y verdadero Poder Absoluto
- en la cruz y que todos los pecados y errores de mi pasado no eran más
un secreto. Ahora, finalmente, estaba dispuesto a que Dios me cambiara.
Estaba listo para someterme a todos los cambios que Dios quería hacer en
mi vida.
El Principio 5 me hizo reconocer que era tiempo para "dejar ir y permitirle
a Dios." ¡Para este tiempo me alegraba hacerlo! Ya había visto suficiente
de mí como para saber que era incapaz de cambiar mi vida por mí
mismo.
Principio 5. Para que Dios pueda hacer los cambios en mi vida, me
someto voluntariamente a Él y con humildad le pido que me quite mis
defectos de carácter.
Dichosos los que trabajan por la paz.
Paso 6. Estábamos completamente listos para que Dios me quitara todos
esos defectos de carácter.
"Humíllense delante del Señor y él los exaltará" (Santiago 4:10 NVI).
Paso 7. Humildemente le pedimos quitar todos nuestros defectos.
"Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonar ·
y nos limpiar· de toda maldad." (1 Juan 1:9 NVI).
Para mí, completar el Principio 5 significó tres cosas: (1) Permitir que
Dios transformara mi mente -su naturaleza, su condición, su identidad;
(2) Aprender a regocijarme en un progreso constante y una paciente mejoría
que permitió que otros vieran los cambios en mí que yo no podía ver;
(3) Dios reconstruyó mi valor personal basado en Su amor por mí, más que
en los criterios del mundo.
Durante este tiempo Dios me dio Su definición de Humildad: "Te basta
con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad" (2 Corintios
12:9 NVI). Luego pude decir con el apóstol Pablo: "Por lo tanto, gustosamente haré más
bien alarde de mis debilidades ." (Versículo 9-10 NVI).
Ahora estaba listo para trabajar el Principio 6, mi favorito:
Principio 6. Evalúo todas mis relaciones. Ofrezco perdón a los que me
dañaron y enmiendo los daños que causé a otros, excepto cuando ello
pudiera dañar a estas personas o a otros.
"Dichosos los compasivos" y "Dichosos los que trabajan por la paz."
Paso 8. Hicimos una lista de todas las personas a quienes les habíamos
dañado y estuvimos dispuestos a enmendar todo lo que les habíamos
hecho.
"Traten a los demás tal y como quieren que ellos los traten a
ustedes." (Lucas 6:31 NVI).
Paso 9. Tan pronto como se nos hizo posible, hicimos enmiendas directas
a tales personas excepto cuando tales enmiendas les pudiera causar
daño a ellos o a otros.
Por lo tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar y allí recuerdas que
tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí delante del altar. Ve primero y
reconcíliate con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrenda (Mateo 5:23-24
NVI).
Dije que este es mi principio favorito, pero ¡no el más fácil! Tenía una
lista de nombres para hacer enmiendas. Y había desde jefes, empleados
hasta amigos y vecinos. Pero las enmiendas más especiales tenían que ver
con mi familia, especialmente con mi esposa, Cheryl. Todavía estábamos
separados. Le dije que realmente sentía haber causado tanto daño en su
vida, que todavía la amaba y que si alguna vez podía hacer algo por ella - cualquier
cosa -ella solo tenía que pedírmelo.
A través de los meses de separación, Cheryl vio los cambios que Dios estaba
haciendo en mi vida, cambios que ocurrieron mientras estaba en el programa.
(¡Aquí es donde realmente se pone interesante!) Ella y los niños habían
comenzado a asistir a una iglesia que se reunía en un gimnasio. Se llamaba
Saddleback. Un sábado por la noche estaba yo visitando a los niños y ellos me
invitaron a ir con ellos el domingo por la mañana. ¡Y para su sorpresa yo dije
que sí! Habían pasado cinco años desde que yo asistí por última vez a la iglesia,
pero cuando escuché la música y el mensaje del pastor Rick Warren, supe que
estaba en casa. Cheryl y yo comenzamos a trabajar arduamente en nuestros problemas
y cinco meses más tarde Dios abrió nuestros corazones y renovamos
nuestros votos matrimoniales. ¡¿No es eso realmente Dios?!
Nos bautizaron juntos como familia y luego tomamos todas las clases de la
iglesia: 101 Membresía, 201 Madurez y 301 Ministerio.
Continues.
Chapter One
Lección 19
Encrucijada
Principio 7: Reservo un tiempo diario con Dios para una auto
evaluación, lectura de la Biblia y oración para conocer a Dios y
Su voluntad para mi vida y obtener el poder para seguirla.
Paso 10: Seguimos haciendo un inventario personal y cuando
estábamos equivocados, rápidamente lo admitimos.
Por lo tanto, si alguien piensa que está firme, tenga cuidado de no caer
1 Corintios 10:12
Piense en esto
Jesús dice: "Si vives como yo te digo . conocerás la verdad y la verdad
te hará libre" (Juan 8:32 LBAD). Al trabajar los principios y seguir
las instrucciones de Cristo, el fundamento de su vida ha sido reconstruido.
Usted verá indudablemente grandes cambios en su vida, ¡si no
los ha visto todavía! Pero ahora está en la ENCRUCIJADA de su
recuperación.
Primera Corintios 10:12 nos advierte: "¡Así que si piensan estar
firmes, tengan cuidado de no caer!" Los Pasos del 10 al 12
(Principios 7 y 8) son donde viviremos nuestra recuperación para el
resto de nuestro tiempo aquí en la tierra. Son más que pasos de
mantenimiento, como algunos han opinado de ellos.
Al comenzar a trabajar el Paso 10, veremos que está compuesto de
cuatro partes importantes, cada una corresponde al acróstico para esta
lección DIEZ.
Dedique tiempo para hacer un inventario diariamente.
Interrrogantes para hacerse.
1. El qué: "Seguimos haciendo un inventario personal ."
Hagamos un examen de conciencia y volvamos al camino del Señor
(Lamentaciones 3:40 NVI).
2. El por qué: ". y cuando nos equivocamos ."
Si afirmamos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos
y no tenemos la verdad. Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y
justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad. Si afirmamos que
no hemos pecado, lo hacemos pasar por mentiroso y su palabra no habita en
nosotros (1 Juan 1:8-10 NVI).
Evalúelas partes buenas y malas del día.
3. El entonces qué: ". rápidamente lo admitimos".
Por lo tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar y allí recuerdas
que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí delante del altar.
Ve primero y reconcíliate con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrenda
(Mateo 5:23-24 NVI).
Záfese de sus errores y equivocaciones rápidamente.
Practique el escribir en su iario todos los días por una semana.
Escriba su inventario a iario -lo bueno y lo malo. Busque actitudes
negativas, aspectos que esté escribiendo repetidamente y que rápidamente
esté haciendo enmiendas por dichas cosas. Compártalas
con su mentor o compañero a quien rendir cuentas, y designe un
plan de acción para que usted -con la ayuda de Dios- pueda zafarse
y vencerlas.
Escriba sobre esto
1. Antes que comience a trabajar en el Paso 10, tome un momento
para reflexionar y haga una lista de algunos e los cambios en su
vida que han resultado luego de trabajar los pasos y principios con
Jesús como su Poder Superior.
¿Cómo ha cambiado su comportamiento?
¿Qué relaciones específicas han sido restauradas o mejoradas?
¿Cómo ha crecido su relación con Jesús desde que comenzó su
viaje de recuperación?
Haga una lista de las nuevas amistades que ha hecho durante
este viaje.
2. En sus propias palabras, ¿qué significa para usted el Paso 10?
El qué: "Seguimos haciendo un inventario personal ."
El por qué: ". y cuando nos equivocamos ."
El entonces qué: ". rápidamente lo admitimos".
3. Escriba en su diario en los próximos siete ías (siéntase libre
para usar las siguientes páginas). Anote las cosas buenas así como las
cosas malas. Escriba las victorias y las áreas que necesiten crecimiento.
Busque actitudes. Compártalas con su mentor o compañero
a quien rendir cuentas.
4. ¿Qué aprendió al llevar su diario?
5. ¿Qué áreas identificó como fortalezas?
6. ¿En qué áreas necesita trabajar?
Lección 20
Inventario Diario
Principio 7: Reservo un tiempo diario con Dios para una auto
evaluación, lectura de la Biblia y oración para conocer a Dios y
Su voluntad para mi vida y obtener el poder para seguirla.
Paso 10: Seguimos haciendo un inventario personal y cuando
nos equivocamos, rápidamente lo admitimos.
Por lo tanto, si alguien piensa que está firme, tenga cuidado de no caer
1 Corintios 10:12
Piense en esto
En el Principio 7 y el Paso 10 comenzamos a aplicar lo que
hemos escubierto en los primeros seis principios y nueve pasos:
Humildemente vivimos en la realidad, no en negación; hemos
hecho lo mejor para enmendar el pasado; deseamos crecer diariamente
en nuestra nueva relación con Jesucristo y con otros.
Dios nos ha provisto una lista de control diaria para nuestro
nuevo estilo de vida. Se llama el "Gran Mandamiento":
Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón . alma y . mente. Este es
el primero y el más importante de los mandamientos. El segundo se parece
a este: Ama a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos
dependen toda la ley y los profetas. Mateo 22:37-40
Santiago 1:22 nos anima: "No solamente escuchen la palabra,
engañándose ustedes mismos. Hagan lo que dice". Cuando practicamos
el Gran Mandamiento, nos volvemos "Hacedores de la
Palabra", vivos ejemplos de Cristo. ¡Nuestro actuar concuerda con
nuestro hablar! El apóstol Pablo vivió de esa forma. Él dice en
1 Tesalonisenses 1:5 (PAR): "Nuestras vidas fueron una prueba para
ustedes de la verdad de nuestro mensaje".
Hay tres formas de hacer un inventario del Paso 10.
Constante.
Podemos hacer esto periódicamente a través del día. El mejor
tiempo para admitir que estamos equivocados es el tiempo exacto
en que nos amos cuenta de ello. ¿Por qué esperar? Necesitamos
hacer enmiendas ¡TAN PRONTO COMO SEA POSIBLE!
¡Dormiremos mucho mejor en la noche!
Diariamante
Al final de cada día necesitamos meditar acerca de las actividades
diarias -lo positivo y lo negativo. Necesitamos investigar dónde o en
qué momento probablemente herimos a alguien o cuándo actuamos
movidos por el temor o el enojo. ¡La mejor forma de practicarlo es
elaborar un diario !Luego en la mañana, tan pronto como podamos,
necesitamos admitir los errores y hacer nuestras enmiendas.
Periódicamentre
Cada tres meses, escápese a un "mini retiro". Llévese su diario. Ore
y lea su inventario. Pídale a Dios que le mues tre áreas en su vida que
pueda mejorar en los próximos 90 días ¡y las victorias logradas en
los últimos noventa días!
La Biblia nos da instrucciones de cómo evitar la necesidad e
hacer enmiendas en el Paso 10:
La gente inteligente piensa antes de hablar; lo que dicen es entonces más
persuasivo. (Proverbios 16:23 DHH)
Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea
buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los creyentes
(Efesios 4:29 RVR60).
Una persona sabia y madura es conocida por su entendimiento.
Mientras más agradables son sus palabras, más persuasiva dicha persona
es. (Proverbios 6:21 DHH)
La angustia abate el corazón del hombre, pero una palabra amable lo alegra
(Proverbios 12:25 NVI).
Si hablo en lenguas humanas y angelicales, pero no tengo amor, no soy más
que un metal que resuena o un platillo que hace ruido (1 Corintios 13:1
NVI).
El plan de acción diario del Paso 10:
1. Siga haciendo un inventario iario y cuando se equivoque,
rápidamente haga sus enmiendas.
2. Resuma los hechos de su día en su diario.
3. Lea y memorice uno de los versículos del Paso 10.
4. Trabaje todos los pasos y principios lo mejor que pueda.
El versículo clave para esta lección es Marcos 14:38: "Velen y
oren para que no caigan en tentación. El espíritu está verdaderamente
dispuesto, pero el cuerpo es débil".
Oración del Principio 7aQuerido Dios, gracias por este día. Gracias por darme las herramientas
para trabajar en mi programa y vivir mi vida en forma diferente, centrada en Tu voluntad. Señor, ayúdame a hacer mis enmiendas
rápidamente y a pedir perdón. Y al relacionarme hoy, ayúdame a
hacer la parte que me corresponde para que sean relaciones saludables
y firmes. En el nombre de Jesús oro. AMÉN.
Escriba acerca de esto
1. ¿Cuáles son algunas de las ventajas de cada una de los tres tipos
de inventarios en su recuperación? ¿Cómo le pueden ayudar a "que
se cuide de no caer"?
Constante:
Diario:
Periódico (mensualmente, cada cuatro meses, o anualmente):
2. ¿Qué significan para usted los siguientes versículos y cómo
pueden ayudarle en este paso?
El sabio de corazón controla su boca; con sus labios promueve el saber
(Proverbios 16:23 NVI).
Eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan
a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan
(Efesios 4:29 NVI).
Al sabio de corazón se le llama inteligente; los labios convincentes promueven
el saber (Proverbios 16:21 NVI).
La angustia abate el corazón del hombre, pero una palabra amable lo
alegra (Proverbios 12:25 NVI).
Si hablo en lenguas humanas y angelicales, pero no tengo amor, no soy
más que un metal que resuena o un platillo que hace ruido (1 Corintios
13:1 NVI).
Vigilen y oren para que no caigan en tentación. El espíritu está dispuesto,
pero el cuerpo es débil (Marcos 14:38 NVI).
3. ¿Cuál es su plan de acción diario para el Paso 10?
4. ¿Cuáles son los hechos recurrentes o aspectos por los cuales
está necesitando hacer enmiendas?
¿Con su familia?
¿Con sus amigos?
¿Con sus compañeros de trabajo?
¿Con aquellos de su iglesia o su programa de recuperación?
(Continues.)
Chapter One
Lección 1
Negación
Principio 1: Reconozco que no soy Dios. Admito que no
tengo el poder para controlar mi tendencia a hacer lo malo y
que mi vida es inmanejable.
Dichosos los pobres en espíritu. Mateo 5:3 (NVI)
Paso 1: Admitimos que no teníamos el poder sobre nuestras
adicciones y comportamientos compulsivos, que nuestras vidas
llegaron a ser inmanejables.
Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa, nada bueno habita.
Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo Romanos 7:18
Piense en esto
Antes de que podamos dar el primer paso de nuestra recuperación,
debemos primero enfrentar y admitir nuestra negación.
Dios nos dice: "¡No se puede sanar una herida con solo decir que no
existe!" (Jeremías 6:14 PAR). El acróstico NEGACIÓN deletrea lo
que puede suceder si no enfrentamos nuestra negación.
Neutraliza nuestros sentimientos
Al reprimir nuestros sentimientos nosotros neutralizamos nuestras
emociones. Entender y sentir nuestros sentimientos es libertad.
Les prometen libertad, mientras ellos mismos son esclavos de hábitos destructivos
porque un hombre es esclavo de todo lo que le ha conquistado
(2 Pedro 2:19 DHH).
Energía perdida
Un importante efecto secundario de la negación es la ansiedad.
La ansiedad causa que gastemos preciosa energía luchando con
heridas pasadas y fracasos y el temor del futuro. Es solamente en el
presente, hoy, donde los cambios positivos pueden suceder.
El Señor hace justicia a los oprimidos, . y pone en libertad a los cautivos
(Salmo 146:7 NVI).
Genera angustia
Permitimos que nuestros temores y nuestras preocupaciones nos
paralicen, pero la única forma en que podemos ser libres de ellos es
entregándolos a Dios.
En su angustia clamaron al Señor, y él los salvó de su aflicción. Los sacó de
las sombras tenebrosas y rompió en pedazos sus cadenas (Salmo 107:13-14
NVI).
Anula el crecimiento
Estamos tan enfermos como nuestros secretos y, una vez más, no
podremos crecer en recuperación hasta que estemos listos para salir
de nuestra negación hacia la verdad. Dios está esperando tomar su
mano y sacarle de allí. La Biblia dice:
En su angustia clamaron al Señor, y él los salvó de su aflicción. Los sacó
de las sombras tenebrosas y rompió en pedazos sus cadenas (Salmo 107:13-14
NVI).
Crea barreras que impiden a Dios actuar en nosotros
Al seguir en su camino de recuperación, llegará a entender que
Dios nunca desperdicia una herida; Dios nunca desaprovecha su
oscuridad. Pero Él no la puede usar hasta que salgas de la negación
a la luz de Su verdad.
Interrumpe nuestra comunión con Dios
La luz de Dios brilla en la verdad. Nuestra negación nos mantiene
en la oscuridad.
Este es el mensaje que hemos oído de él y que les anunciamos: Dios es luz y
en él no hay ninguna oscuridad. Si afirmamos que tenemos comunión con él,
pero vivimos en la oscuridad, mentimos y no ponemos en práctica la verdad.
Pero si vivimos en la luz, así como él está en la luz, tenemos comunión unos
con otros, y la sangre de su Hijo Jesucristo nos limpia de todo pecado (1 Juan
1:5-7 NVI).
Obstaculiza nuestras relaciones importantes
La negación nos hace pensar que nadie se dará cuenta de lo que
sucede. Pensamos que nadie sabe, pero sí lo saben.
¿Cuál es la respuesta?
Por lo tanto, dejando la mentira, hable cada uno a su prójimo con la verdad,
porque todos somos miembros de un mismo cuerpo (Efesios 4:25 NVI).
Nos prolonga el dolor
Tenemos la falsa creencia que la negación nos protege de nuestro
dolor. En realidad, la negación provoca que nuestro dolor supure y
crezca y se vuelva culpa y vergüenza.
Pero yo te restauraré y sanaré tus heridas (Jeremías 30:17 NVI).
Acepte el primer principio de recuperación. ¡Salga de su negación!
Y entre en el amor y la gracia incondicional de su Poder superior
-¡Jesucristo!
Escriba acerca de esto
1. ¿Sobre qué áreas de su vida tiene poder (control)? Sea específico.
2. ¿Qué áreas de su vida están fuera de control o son inmanejables? Sea específico.
3. ¿Cómo cree que le ayudará el dar este primer paso?
4. Cuando niño, ¿qué costumbres usaba para llamar la atención o
para proyectarse usted mismo?
5. ¿Cuál era el "secreto familiar" que todos intentaban proteger?
6. ¿Cómo maneja el dolor y la decepción?
7. ¿Cómo puede comenzar a tratar su negación?
8. ¿En qué áreas de su vida está comenzando a enfrentar la realidad
y rompiendo con los efectos de la negación?
9. ¿Está comenzando a desarrollar un equipo de apoyo? ¿Está
pidiendo números de teléfono en sus reuniones?
Haga una lista en las últimas páginas de este libro de trabajo.
Lección 2
Sin Poder
Principio 1: Reconozco que no soy Dios. Admito que no tengo
el poder para controlar mi tendencia a hacer lo malo y que mi
vida es inmanejable.
Dichosos los pobres en espíritu. Mateo 5:3 (NVI)
Paso 1: Admitimos que no teníamos el poder sobre nuestras
adicciones y comportamientos compulsivos, que nuestras vidas
llegaron a ser inmanejables.
Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa, nada bueno habita.
Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo. Romanos 7:18
Piense en esto
Cuando aceptamos el primer principio de recuperación y damos
ese primer paso de salir de nuestra negación y entrar en la realidad,
vemos que hay muy pocas cosas sobre las cuales tenemos el control.
Una vez que admitimos que por nosotros mismos no somos capaces
de dejar de vivir con los siguientes ladrones de la serenidad, deletreados
en el acróstico SIN PODER.
Soledad
Cuando admita que no tiene poder y comience a hacer frente a
la realidad, descubrirá que no tiene que estar solo.
Incontables "Si" .
¡Con cuánta renuencia la mente acepta la realidad! Si solamente hubiera parado de beber .
Si solamente ellos no hubieran ido .
Si solamente esto . Si solamente aquello .
"Todo lo que está cubierto será descubierto, y todo secreto será revelado.
Así que, todo lo que hayan dicho en la oscuridad será escuchado en completa
luz del día" (Lucas 12:2-3 DHH).
Nociva separación de Dios
Algunas personas hablan de encontrar a Dios -¡como si Él pudiera
alguna vez perderse!
Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los
demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto ni lo profundo,
ni cosa alguna en toda la creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos
ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor (Romanos 8:38-39 NVI).
Preocupación
Preocuparse es una forma de no confiar en Dios -¡suficientemente!
Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes.
Cada día tiene ya sus problemas (Mateo 6:34 NVI).
Orgullo
Ignorancia + poder + orgullo = ¡una mezcla mortal!
El altivo será humillado, pero el humilde será enaltecido (Proverbios
29:23 NVI).
Desolación
La desolación es una opción. En recuperación y en Cristo, nunca
debe caminar solo.
Sigan amándose unos a otros fraternalmente. No se olviden de practicar la
hospitalidad, pues gracias a ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles
(Hebreos 13:1-2 NVI).
Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia (Juan
10:10 NVI).
Frecuentemente oramos: "Padre nuestro que estás en el cielo;
dame, dame, dame".
El que procure conservar su vida, la perderá; y el que la pierda, la conservará
(Lucas 17:33 NVI).
Como consecuencia del egoísmo, usted experimenta desolación.
El viento frío de desesperanza sopla a través de él.
Escape
Al vivir en negación quizás hemos escapado a un mundo de fantasía
y expectativas irrealistas de nosotros y de otros.
Pero todo lo que la luz pone al descubierto se hace visible (Efesios 5:13
NVI).
Resentimientos
Los resentimientos actúan como un cáncer emocional si se les
permite supurar y crecer.
Si se enojan, no pequen. No dejen que el sol se ponga estando aún enojados,
ni den cabida al diablo (Efesios 4:26-27 NVI).
¡Felicidades! Al admitir su incapacidad usted ha comenzado el viaje
de recuperación que le permitirá aceptar la sanidad, el amor y el perdón
del único y verdadero Poder Superior -Jesucristo.
En este punto de su recuperación usted necesita dejar de hacer
dos cosas:
Dejar de negar el dolor
Usted está listo para dar su primer paso en la recuperación cuando
su dolor es más grande que su temor.
Tenme compasión, Señor, porque desfallezco; sáname, Señor, que un frío de
muerte recorre mis huesos Angustiada está mi alma (Salmo 6:2-3 NVI).
Dejar de jugar a ser Dios
Usted es incapaz de hacer por usted mismo lo que necesita que
Dios haga por usted. Usted sirve a Dios o a sí mismo. No puede
servir a ambos.
Mateo 6:24 (NVI), dice: "Ninguno puede ser esclavo de dos señores;
aborrecerá a uno y amará al otro; será fiel a uno y despreciará al otro."
Además de dejar ciertos comportamientos, usted necesita comenzar
a hacer dos cosas:
Comenzar a admitir su incapacidad de control
Al trabajar el primer principio, verá que usted solo no tiene el
poder para cambiar sus heridas, complejos y hábitos.
Para los hombres es imposible -aclaró Jesús, mirándolos fijamente-, mas
para Dios todo es posible (Mateo 19:26 NVI).
Comenzar a admitir que su vida se ha vuelto incontrolable
Usted puede finalmente comenzar a admitir que algunas o todas
las áreas de su vida están fuera de su control para cambiar.
Muchos males me han rodeado; tantos son que no puedo contarlos. Me han
alcanzado mis iniquidades, y ya ni puedo ver. Son más que los cabellos de mi
cabeza, y mi corazón desfallece (Salmo 40:12 NVI).
Oración del Principio 1
Querido Dios, tu Palabra me dice que no puedo sanar mis heridas, complejos y hábitos con solo decir que no están allí.
¡Ayúdame! Partes de mi vida, o toda ella está fuera de control.
Ahora sé que no puedo "ayudarme". Parece que mientras más
intento hacer lo bueno, más problemas tengo. Señor, quiero salir
de mi negación y caminar hacia la verdad. Oro para que me muestres
el camino. En el nombre de tu hijo. AMÉN.
Nota: Antes que comience "Escriba acerca de esto", lea la
"Oración de Serenidad" en la página 13 y lea los versículos del
Principio 1 en la página 28.
Escriba acerca de esto
1. Haga una lista de algunas de las formas que su orgullo le ha
detenido a pedir y obtener la ayuda que necesita para vencer
sus heridas, complejos y hábitos.
2. ¿Qué hay en su pasado que le ha causado tener los "si solamente"?
"Si solamente" hubiera dejado de _____________hace años.
"Si solamente" ____________________no me hubiera dejado.
3. En lugar de preocuparnos acerca de cosas que no podemos
controlar, necesitamos enfocarnos en lo que Dios puede hacer
en nuestras vidas. ¿De qué se preocupa? ¿Por qué?
4. ¿De qué maneras ha intentado escapar del dolor de su pasado? Sea específico.
5. ¿Cómo le ha afectado seguir con su ira y resentimientos?
6. ¿Cree que la soledad es una opción? ¿Por qué sí? ¿Por qué no? ¿Cómo le ha separado su negación de sus relaciones importantes?
7. Describa el vacío que siente y algunas formas nuevas que está
encontrando para llenarlo.
8. El egoísmo es el corazón de la mayoría de los problemas entre las
personas. ¿En qué áreas de su vida ha sido egoísta?
9. La separación de Dios puede ser muy real, pero nunca es permanente.
¿Qué puede hacer para acercarse a Dios?
VERSÍCULOS DEL
PRINCIPIO 1
¡No se puede sanar una herida con solo decir que no existe! (Jeremías
6:14 PAR LBAD).
Si esperas condiciones perfectas, nunca obtendrás nada (Eclesiastés
11:4 PAR LBAD).
No cesa la agitación que me invade; me enfrento a días de sufrimiento (Job
30:27 NVI).
No entiendo lo que me pasa, pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco.
Ahora bien, si hago lo que no quiero, estoy de acuerdo en que la ley es
buena; pero, en ese caso, ya no soy yo quien lo lleva a cabo sino el pecado que
habita en mí (Romanos 7:15-17 NVI).
Hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero que acaban por ser
caminos de muerte (Proverbios 14:12 NVI).
Mis días van pasando, mis planes se frustran junto con los anhelos de mi
corazón (Job 17:11 NVI).
Cansado estoy de sollozar; toda la noche inundo de lágrimas mi cama, ¡mi
lecho empapo con mi llanto! Desfallecen mis ojos por causa del dolor; desfallecen
por culpa de mis enemigos (Salmo 6:6-7 NVI).
Nos sentíamos como sentenciados a muerte. Pero eso sucedió para que
no confiáramos en nosotros mismos sino en Dios, que resucita a los muertos
(2 Corintios 1:9 NVI).
(Continues.)
Chapter One
Lección 7
Moral
Principio 4: Abiertamente examino y confieso mis faltas a mí
mismo, a Dios y a alguien en quien confío.Dichosos los de corazón limpio.
Paso 4: Hicimos una búsqueda y un audaz inventario moral de
nosotros.
Hagamos un examen de conciencia y volvamos al camino del Señor
(Lamentaciones 3:40 NVI).
Piense en esto
En este principio necesita enumerar (inventariar) todos los
hechos significativos -buenos o malos- en su vida. Necesita ser tan
honesto como pueda para permitirle a Dios mostrarle su parte en
este aspecto y cómo le afectó tanto a usted como a otros. El acróstico
de MORAL nos muestra cómo comenzar.
Meditar
Aparte un tiempo especial para comenzar su inventario.
Programe una cita con usted mismo. ¡Designe un día o un fin de
semana para estar a solas con Dios! Aclare su mente del ajetreo de
la vida diaria.
De lo contrario, escúchame en silencio y yo te impartiré sabiduría (Job
33:33 NVI).
Osadamente abrirse
Abra su corazón y su mente para confesar los sentimientos de
dolor el pasado que le han bloqueado o causado su negación.
¡Intente "despertar" sus sentimientos! ¡Es oportuno! Pregúntese,
"¿De qué me siento culpable? ¿De qué estoy resentido? ¿A qué le
temo? ¿Estoy atrapado(a) por la autocompasión, excusas, pensamientos
deshonestos?
Por lo que a mí toca, no guardaré silencio; la angustia de mi alma me
lleva a hablar, la amargura en que vivo me obliga a protestar (Job 7:11
NVI).
Reposar en Dios
Confiar en Jesús, su Poder Superior, para darle el valor y la fuerza
que este ejercicio requiere.
Amen al Señor, todos sus fieles; él protege a los dignos de confianza,
pero a los orgullosos les da su merecido. Cobren ánimo y ármense de
valor, todos los que en el Señor esperan (Salmo 31:23-24 NVI).
Analizar
Analice su pasado honestamente. ¡Para hacer un inventario moral
"minucioso y audaz", debe salir de su negación!
Eso es todo lo que la palabra moral significa - honesto. ¡Este paso
requiere ver a través de su negación del pasado hacia la verdad!
El Señor nos dio mente y conciencia; no podemos escondernos de nosotros
mismos (Proverbios 20:27 DHH).
Liste los acontecimientos
Enumere tanto lo bueno como lo malo. ¡Mantenga su inventario
en balance! Si mira solamente las cosas malas de su pasado, distorsionará
su inventario y se expondrá a un dolor innecesario.
Hagamos un examen de conciencia y volvamos al camino del Señor
(Lamentaciones 3:40 NVI).
El versículo no dice, "examine sólo sus caminos malos y negativos".
¡Necesita honestamente enfocarse en los pro y los contra de su pasado!
Al recopilar su inventario, encontrará que se ha causado daño a
usted mismo y a otras personas. ¡Ningún inventario (vida) es perfecto!
Todos nos hemos "equivocado" en algún área de nuestra vida.
En Recuperación no vivimos en el pasado, pero necesitamos entenderlo
para comenzar a permitirle a Dios que nos cambie. Jesús nos
dijo: "Mi propósito es dar vida en abundancia" (Juan 10:10 NVI).
Oración del Principio 4
Querido Dios, tú conoces nuestro pasado, todas las cosas buenas
y malas que hemos hecho. En este principio te pedimos que nos des
la fortaleza y el ánimo de hacer una lista para que podamos "volvernos
transparentes" y afrontarlo como la verdad. Por favor, ayúdanos
a alcanzar a otros que has puesto a lo largo de nuestro "camino a la
recuperación". Gracias por proveerlos para ayudarnos a seguir equilibrados
al hacer nuestros inventarios. En el nombre de Cristo oro. AMÉN.
U Palabra de Advertencia
Esta lección es para prepararle para el trabajo que le espera. ¡NO
comience este principio sin un mentor o un fuerte compañero a
quien rendirle cuentas! En la lección 8 descubrirá cómo construir
su "equipo de apoyo".
Escriba acerca de esto
1. ¿A qué lugar irá para tener un tiempo en silencio y así comenzar
su inventario?
2. ¿Qué día ha asignado para comenzar? ¿A qué hora?
3. ¿Cuáles son sus temores al comenzar su inventario? ¿Por qué?
4. ¿Qué puede hacer para "despertar" sus sentimientos?
5. Describa su experiencia de entregar su vida a Cristo.
6. ¿De qué manera piensa entregar su voluntad al cuidado de
Dios diariamente?
7. Haga una lista de las cosas que ha utilizado para bloquear el
dolor de su pasado.
8. ¿Qué ha hecho para salir de su negación?
9. ¿Cómo puede seguir encontrando nuevas maneras para salir de
su negación del pasado?
10. ¿Por qué es importante hacer un inventario escrito?
11. ¿Cuáles son algunas de las cosas buenas que ha hecho en el
pasado?
12. ¿Cuáles son algunas cosas negativas que ha hecho en el pasado?
13 ¿Tiene un mentor o compañero a quien rendirle cuentas para
ayudarle a que su inventario siga balanceado?
Leccion 8
Mentor
Principio 4: Abiertamente examino y confieso mis faltas a mí
mismo, a Dios y a alguien en quien confío.
Dichosos los de corazón limpio.
Paso 4: Hicimos una búsqueda y un audaz inventario de nosotros
mismos.
Hagamos un examen de conciencia y volvamos al camino del Señor. Lamentaciones 3:40
Piense en esto
Usted ha escuchado la palabra mentor desde hace unas semanas.
Estoy seguro que tiene una idea vaga de lo que es un mentor, pero
tal vez se esté preguntando por qué necesita uno.
¿Por qué necesito un mentor? Hay tres razones de por qué es vital tener un mentor.
Tener un mentor o compañero de rendición de cuentas es algo
bíblico
"Dos son mejores que uno, porque juntos pueden trabajar más efectivamente.
Si uno de ellos cae, el otro puede ayudarle a levantarse. Pero si
alguien está solo . no hay nadie para ayudarle . Dos hombres pueden
resistir un ataque que derrotaría a uno solo". (Eclesiastés 4:9-12 DHH)
El hierro se afila con el hierro, y el hombre en el trato con el hombre
(Proverbios 27:17 NVI).
Tener un mentor o compañero de rendición de cuentas es una
clave de su programa de recuperación
Su programa de recuperación tiene cuatro elementos clave para
tener éxito:
Con lo mejor que pueda, mantenga una vista honesta de la realidad
al trabajar en cada principio. La mejor manera para asegurar
esto es tener un mentor y desarrollar un equipo de apoyo fuerte.
Haga de sus reuniones de grupo de recuperación una prioridad
en su horario. Saber que un mentor o compañero a quien rendir
cuentas estará allí para saludarle o para darse cuenta que usted no
está es un incentivo para que asista.
Mantener su programa espiritual con Jesucristo, a través de la
oración, la meditación y el estudio de Su Palabra.
Involúcrese en el servicio, lo cual incluye servir como un mentor
o como compañero a quien rendir cuentas.
Tener un mentor es la mejor protección contra una recaída
Al proveer retroalimentación para mantenerle en el camino, ellos pueden ver sus antiguas heridas, complejos y hábitos disfuncionales
que vuelven a aparecer y señalárselos a usted rápidamente.
Pueden confrontarle con la verdad, en amor y sin
hacerle sentir culpable o avergonzado.
¿Cuáles son las cualidades de un mentor?
Los pensamientos humanos son aguas profundas; el que es inteligente
los capta fácilmente (Proverbios 20:5 NVI).
Cuando elija un mentor, hágase las siguientes preguntas:
1. ¿Está de acuerdo su actitud con lo que habla? ¿Está viviendo
los ocho principios?
2. ¿Tiene una relación creciente con Jesucristo?
3. ¿Expresa el deseo de ayudar a otros en el "camino a la recuperación?"
4. ¿Muestra compasión, cuidado, esperanza y no lástima?
5. ¿Es un buen oyente?
6. ¿Es lo suficientemente fuerte como para confrontarle con su
negación o retraso?
7. ¿Ofrece sugerencias?
8. ¿Puede compartir sus propias luchas actuales con otros?
¿Cual es el trabajo de un mentor?
1. Puede estar allí para hablar aspectos en detalle que son muy
personales o tomarían mucho tiempo en una reunión.
2. Está disponible en tiempos de crisis o de una posible recaída.
3. Sirve como una caja de resonancia al proveer puntos de vista
objetivos.
4. Está allí para animarle a trabajar los principios a su propia velocidad.
¡No para trabajar los principios por usted!
5. Y lo más importante, intenta modelar su estilo de vida como
resultado de trabajar los 8 Principios.
6. Un mentor puede renunciar o usted lo puede despedir.
¿C encuentro un mentor?
Primero, su mentor o compañero a quien rendir cuentas DEBE
ser del mismo sexo. Luego que haya cumplido con este requisito,
escuche a la persona mientras habla. ¿Se relaciona usted con lo que
se dice o lo rechaza? Pida a otros en su grupo que lo acompañen a
tomar café después de la reunión. ¡Conozca a la persona antes de
pedirle que sea su mentor!
Si él pide a alguien que le ayude como mentor y él o ella dicen
que no, no lo tome como un rechazo personal. Pídaselo a alguien
más. Puede, incluso, pedirle a alguien que sea su mentor "temporal".
¿Qué es un compañero a quien rendirle cuentas?
Un compañero a quien rendirle cuentas es alguien a quien usted
le pide que le ayude a ser responsable de ciertas áreas o aspectos de
su recuperación tales como asistir a las reuniones, escribir en el diario,
etcétera. Esta persona puede estar al mismo nivel de recuperación
que usted, a diferencia de un mentor, quien debe haber completado
los ocho principios o los 12 pasos. El objetivo principal de
esta relación es animarse unos a otros. Usted aún puede formar un
grupo de rendir cuentas de tres o cuatro personas. El compañero o
grupo para rendir cuentas actúa como el "equipo", mientras que el
mentor actúa como el "entrenador".
Escriba acerca de esto
1. ¿Por qué es tan importante para usted tener un equipo de
apoyo?
2. ¿Qué cualidades busca en un mentor?
3. ¿Ha intentado encontrar un mentor o compañero a quien rendir
cuentas?
4. ¿Cuáles son algunos nuevos lugares y maneras en las que puede
intentar encontrar un mentor o un compañero a quien rendir cuentas?
5. ¿Cuál es la diferencia entre un mentor y un compañero a quien
rendir cuentas?
6. Haga una lista de los nombres y números de teléfonos de posibles
mentores o compañeros a quien rendir cuentas. Ellos deben ser
personas que usted haya conocido en su "Camino a la Recuperación"
y que le han impactado en su momento de compartir sus experiencias,
fortalezas y esperanzas.
(Continues.)