Chapter One
EL CAMINO
A LA RECUPERACIÓNOcho Principios Basados en las Bienaventuranzas Por Pastor Rick Warren
1. Reconozco que no soy Dios. Admito que no tengo el poder para
controlar mi tendencia a hacer lo malo y que mi vida es inmanejable.Dichosos los pobres en espíritu.
2. En una forma sincera creo que Dios existe, que le intereso y que
Él tiene el poder para ayudarme en mi recuperación.Dichosos los que lloran, porque serán consolados.
3. Conscientemente decido comprometer toda mi vida y voluntad
al cuidado y control de Cristo.Dichosos los humildes.
4. Una apertura para un autoexamen y confesión de mis faltas a
Dios y a alguien en quien confío.Dichosos los de corazón limpio.
5. Para que Dios pueda hacer los cambios en mi vida, me someto
voluntariamente a Él y con humildad le pido que remueva mis
defectos de carácter.Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia.
6. Evalúo mis relaciones. Ofrezco perdón a aquellos que me han
dañado y enmiendo los daños que he ocasionado a otros, excepto si
al hacerlo los dañará a ellos o a otros.Dichosos los compasivos. Dichosos los que trabajan por la paz.
7. Reservo un tiempo diario con Dios para una auto evaluación, lectura
de la Biblia y oración para conocer a Dios y Su voluntad para
mi vida y obtener el poder para seguirla.
8. Al rendir mi vida a Dios para ser usada puedo llevar estas Buenas
Nuevas a otros, tanto con mi ejemplo como con mis palabras.Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque el reino de los cielos
les pertenece.
* * *
DOCE PASOS
Y SUS COMPARACIONES BÍBLICAS
1. Admitimos que no teníamos el poder sobre nuestras adicciones
y comportamientos compulsivos, que nuestras vidas habían llegado
a ser inmanejables.
Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa, nada bueno
habita. Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo (Romanos
7:18 NVI).
2. Llegamos a creer que un poder más grande que nosotros podía
restaurarnos a la cordura.
Pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para
que se cumpla su buena voluntad (Filipenses 2:13 NVI).
3. Tomamos la decisión de entregar nuestra voluntad y nuestras
vidas al cuidado de Dios.
Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les
ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo
como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios (Romanos 12:1 NVI).
4. Hicimos una búsqueda y un audaz inventario moral de nosotros.
Hagamos un examen de conciencia y volvamos al camino del Señor
(Lamentaciones 3:40 NVI).
5. Admitimos a Dios y a nosotros mismos y a otro ser humano, la
naturaleza exacta de nuestros pecados.
Por eso, confiésense unos a otros sus pecados y oren unos por otros para
que sean sanados (Santiago 5:16).
6. Estábamos completamente listos para que Dios removiera
todos nuestros defectos de carácter.Humíllense delante del Señor y él los exaltará. (Santiago 4:10).
7. Humildemente le pedimos que quitara todas nuestras deficiencias.
Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará
y nos limpiará de toda maldad (1 Juan 1:9 NVI).
8. Hicimos una lista de todas las personas que habíamos dañado
y estuvimos dispuestos a enmendar todo lo que les habíamos hecho.
Traten a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes
(Lucas 6:31 NVI).
9. Hicimos arreglos directos con las personas cuando fue posible,
excepto cuando eso podría dañarles a ellos o a otros.
Por lo tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar y allí recuerdas
que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí delante del altar.
Ve primero y reconcíliate con tu hermano luego vuelve y presenta tu ofrenda
(Mateo 5:23-24 NVI).
10. Seguimos haciendo un inventario personal y cuando nos
equivocamos rápidamente lo admitimos.
Por lo tanto, si alguien piensa que está firme, tenga cuidado de no caer
(1 Corintios 10:12 NVI).
11. A través de la oración y la meditación buscamos mejorar
nuestra relación con Dios, orando sólo para conocer Su voluntad
para nosotros y poder para llevarla a cabo.
Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza.
(Colosenses 3:16a NVI).
12. Habiendo tenido una experiencia personal como resultado de
estos pasos, intentamos llevar este mensaje a otros y practicar estos
principios en todas nuestras áreas.
Hermanos, si alguien es sorprendido en pecado, ustedes que son espirituales
deben restaurarlo con una actitud humilde. Pero cuídese cada uno,
porque también puede ser tentado (Gálatas 6:1 NVI).
* * *
Oración
de Serenidad
Si usted ha asistido a programas seculares de recuperación, ha
visto las primeras cuatro frases de la "Oración de Serenidad". La
siguiente es la oración completa. ¡Le animo a hacerla diariamente al
trabajar los principios!
Oración de Serenidad
Dios, concédeme la serenidad
Para aceptar las cosas que no puedo cambiar, El valor para cambiar las cosas que sí puedo cambiar, Y la sabiduría para conocer la diferencia.
Viviendo un día a la vez; Disfrutando un momento a la vez; Aceptando la dificultad como el camino hacia la paz; Tomando, como Jesús lo hizo, Este mundo pecador tal cual es, No como sería; Confiando que Tú harás que todo salga bien
Si me entrego a Tu voluntad; Para que sea razonablemente feliz en esta vida
Y sumamente feliz contigo por siempre en la eternidad.
Amén. Reinhold Niebuhr
* * * Lección 12
Confesar
Principio 4: Abiertamente examino y confieso mis faltas a Dios,
a mí mismo y a alguien en quien confío.Dichosos los de corazón limpio.
Paso 5: Admitimos a Dios, a nosotros mismos y a otro ser humano,
la naturaleza exacta de nuestros pecados.
Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para
que sean sanados. Santiago 5:16
Piense en esto
Después de escribir el inventario, tendremos que tratar con lo
que hemos escrito. La primera forma de hacerlo es confesar nuestras
faltas o pecados a Dios. Revisemos el acróstico de CONFESAR.
Confiese a Dios sus debilidades, resentimientos y pecados
Dios quiere que seamos limpios. Necesitamos admitir que "Lo
que está mal, está mal. Somos culpables y responsables".
Necesitamos hacernos cargo de los pecados que descubrimos en
nuestro inventario.
Quien encubre su pecado jamás prospera; quien lo confiesa y lo deja,
halla perdón (Proverbios 28:13 NVI).
Obedezca las Instrucciones de Dios
El Principio 4 resume las instrucciones de Dios para confesar nuestros
pecados.
1. Confesamos nuestros pecados a Dios.
Ya que soy el Dios viviente, dice el Señor, todos se arrodillarán delante
de mí, y todos confesarán que soy Dios. Cada uno de nosotros, entonces,
dará cuenta de sí mismo a Dios (Romanos 14:11-12 DHH).
2. Luego los compartimos con otra persona en quien confiamos:
Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros,
para que sean sanados (Santiago 5:16 NVI).
No más culpa
Este paso se inicia restaurando nuestra confianza y nuestras amistades
y nos permite cambiar nuestra manera de vivir siempre
"mirando hacia atrás por el espejo retrovisor". En Romanos 8:1 se
nos asegura que "no hay condenación para los que están en Cristo
Jesús".
Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios, pero por
su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo
Jesús efectuó (Romanos 3:23-24 NVI).
¡Lo que estaba en "CONTRA" nuestra terminó! Hemos seguido
las instrucciones de Dios para confesar nuestras faltas. Cinco
cosas muy positivas comienzan a suceder luego de "CONFESAR".
Fomente la recuperación
Si me pidiera que resuma los beneficios del Principio 4 en una sola oración,
sería de esta forma: Al confesar nuestros pecados, estamos fomentando
en nuestra vida, la sanidad, la reconciliación y la recuperación por la
incomparable gracia de Jesucristo, quien nos ama a pesar de nosotros.
Enfrente la verdad
La Recuperación requiere honestidad. Luego de completar este
principio podemos permitir que la luz de la verdad de Dios sane
nuestro dolor, complejos y hábitos. Dejamos de negar nuestros verdaderos
sentimientos.
Una vez más Jesús se dirigió a la gente, y les dijo: -Yo soy la luz del
mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de
la vida (Juan 8:12 NVI).
Y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres (Juan 8:32 NVI).
Sabiamente acepte el perdón de Dios
Una vez que aceptamos el perdón de Dios, podemos mirar a los
demás a los ojos. Nos entendemos y entendemos nuestras actitudes
pasadas con una "nueva luz". Estamos listos para encontrar la
humildad y así cambiar nuestras fallas en el Principio 5.
Esto es, que en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo
mismo, no tomándole en cuenta sus pecados y encargándonos a nosotros el
mensaje de la reconciliación (2 Corintios 5:19 NVI).
Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará
y nos limpiará de toda maldad (1 Juan 1:9 NVI).
Alivie el dolor
"Estamos simplemente tan enfermos como nuestros secretos".
Cuando compartimos nuestros secretos más profundos, dividimos
el dolor y la vergüenza. Comenzamos a ver cómo se desarrolla una
saludable autoestima, una que ya no está basada en los estándares
del mundo, sino en los de Jesucristo.
Mientras guardé silencio, mis huesos se fueron consumiendo por mi
gemir de todo el día.
Mi fuerza se fue debilitando como al calor del verano, porque día y
noche tu mano pesaba sobre mí. Pero te confesé mi pecado y no te oculté mi
maldad. Me dije: "Voy a confesar mis transgresiones al Señor", y tú perdonaste
mi maldad y mi pecado (Salmo 32:3-5 NVI).
Renuncie a culpar
No podemos encontrar paz y serenidad si seguimos culpándonos
o culpando a otros. Nuestros secretos nos han aislado de los demás.
Han impedido que tengamos mayor cercanía en nuestras relaciones.
¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo, y no le das
importancia a la viga que está en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano:
Déjame sacarte la astilla del ojo, cuando ahí tienes una viga en el
tuyo? ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con
claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano (Mateo 7:3-5 NVI).
Escriba acerca de esto
1. ¿Qué faltas, resentimientos o pecados ocultos le mantienen despierto
por la noche? ¿No le gustaría deshacerse de ellos?
2. ¿Qué valor ve en confesar, en ser limpio de los escombros de
su pasado?
3. Al obedecer las instrucciones de Dios de confesar, ¿qué resultados
espera que Dios produzca en su vida?
4. ¿Qué libertad percibe en Romanos 8:1 y Romanos 3:23-24? ¿Qué significado específico tiene para usted las frases "sin
condenación" y "sin culpa"?
5. Después de completar el Principio 4, encontrará que cinco
áreas de su vida comienzan a mejorar. Será capaz de fomentar
la recuperación, de enfrentar la verdad, aliviar el dolor, dejar la
culpa y comenzar a aceptar el perdón de Dios. ¿En qué áreas
de su vida cada uno de estos cinco cambios positivos le ayudarán
en su recuperación?
Puedo ser más honesto con .
Puedo aliviar mi dolor por medio de .
Puedo dejar de culpar .
Puedo aceptar el perdón de Dios porque .
Puedo fomentar la recuperación porque .
* * *
Lección 13
Admitir
Principio 4: Abiertamente examino y confieso mis faltas a Dios,
a mí mismo y a alguien en quien confío.Dichosos los de corazón limpio.
Paso 5: Admitimos a Dios, a nosotros mismos, y a otro ser humano
la naturaleza exacta de nuestros pecados.
Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para
que sean sanados.
Santiago 5:16
Piense en esto
La gente a menudo me pregunta por qué necesita admitir sus faltas
a otra persona. Hay tres razones importantes.
¿Por qué admitir mis faltas?
1. Obtenemos la sanidad que la Biblia promete.
Lea Santiago 5:16. La Palabra de Dios nos dice que tenemos que
admitir nuestras faltas y nuestros pecados los unos a los otros. Usted
no hace esto para recibir perdón, porque Dios ya le perdonó cuando
le confesó sus pecados y sus faltas a Él. Santiago 5:16 dice que
debe confesar sus pecados a otros para sanidad.
Compartir nuestros secretos, luchas y fracasos con otros es parte
del plan de Dios en nuestro proceso de sanidad. El camino a la recuperación
no tiene como propósito caminarse a solas.
2. Obtenemos libertad.
Nuestros secretos nos han mantenido encadenados, atados, paralizados
e inhabilitados para actuar libremente en nuestras relaciones.
Admitir nuestros pecados rompe las cadenas.
En su angustia clamaron al Señor, y él los salvó de su aflicción. Los
sacó de las sombras tenebrosas y rompió en pedazos sus cadenas (Salmo
107:13-14 NVI).
3. Obtenemos apoyo.
Cuando comparte su inventario con otra persona, obtiene apoyo.
La persona puede mantenerle enfocado y proveer retroalimentación.
Él o ella pueden desafiarle cuando aparezca la negación. Lo
más importante, ¡esta persona lo escuchará!
¿Cómo elijo a alguien?
1. Elija a alguien de su mismo sexo en quien confíe y respete.
2. Pregúntele a la persona si él o ella ya completó el Principio 4
(o los Pasos 4 y 5)
3. Fije una reunión con la persona, un tiempo sin interrupción.
Toma usualmente dos o tres horas compartir su inventario.
Lineamientos para su reunión
1. Comience con oración. Pida valor, humildad y honestidad.
Aquí está un ejemplo de oración:
Dios, te pido que me llenes de tu paz y fortaleza al compartir mi
inventario.
Continues.